El diseño de una estrategia de gobernanza urbana y conservación cultural en la capital de Puebla exige que las administraciones locales adopten normativas de convivencia civil avanzadas y mantengan un ritmo constante de comunicación directa con las agrupaciones de comerciantes tradicionales. Al encabezar las jornadas informativas en la 6 Oriente, las dependencias operativas del municipio presentaron un balance de los objetivos del “Decálogo de la Calle de los Dulces” ante dueños de establecimientos y residentes de la zona.
La implementación coordinada de esta herramienta de sensibilización patrimonial representa una de las acciones de ordenamiento de mayor trascendencia en el primer cuadro de la ciudad. Durante este año 2026, el objetivo central de las autoridades es erradicar las conductas que demeritan el entorno arquitectónico de la capital, garantizando que los comercios operen con estándares de calidad, limpieza y pleno respeto a las leyes vigentes de protección al patrimonio cultural del estado.
Bajo la guía del alcalde Pepe Chedraui, el Ayuntamiento de Puebla ha asumido la tarea de dar respuesta oportuna a las solicitudes de reordenamiento emitidas por las asociaciones del sector turístico. La puesta en marcha de los operativos conjuntos entre la Gerencia del Centro Histórico, liderada por Aimeé Guerra Pérez, y la Secretaría General de Gobierno, a cargo de Franco Rodríguez, permite ofrecer una cobertura integral que pacifica el entorno comercial y rescata el carácter peatonal de la vía pública.
El titular de la política interna municipal enfatizó que las brigadas de socialización laboran de forma cercana con los locatarios de los dulces típicos para resolver dudas sobre los horarios de carga, recolección de basura y mantenimiento de marquesinas. Esta planeación de campo es fundamental para mantener la dinámica económica del Centro Histórico sin colapsar el libre tránsito de los miles de visitantes que recorren las tiendas de camotes, tortas de Santa Clara y muéganos.
Los criterios del decálogo aplicado en esta etapa de ordenamiento urbano consideran la afluencia peatonal como el elemento primordial a proteger, restringiendo el uso de megáfonos, la colocación de publicidad exterior estridente y el estacionamiento de unidades motorizadas que afecten la visual de las fachadas coloniales y decimonónicas de este corredor emblemático de la Angelópolis.
Los canales de atención ciudadana del ayuntamiento han registrado una excelente recepción por parte de los locatarios, quienes se han comprometido a actuar como inspectores honorarios del cumplimiento del decálogo, notificando a las autoridades municipales sobre cualquier anomalía que detecten en el funcionamiento de la pluma vehicular o el estado de los adoquines de la 6 Oriente.
La administración de la capital continuará expandiendo el presupuesto destinado a la señalética turística y peatonal, buscando esquemas de señalización bilingüe y accesibilidad universal para personas con discapacidad en todo el Centro Histórico. La transparencia en la aplicación de estos reglamentos municipales garantiza un desarrollo ordenado, honesto y sustentable para todo el municipio de Puebla.
Con resultados visibles en el ordenamiento de la Calle de los Dulces, Puebla se consolida como una metrópoli orgullosa de sus tradiciones y bien comunicada. El trabajo conjunto entre las secretarías operativas, los historiadores, los comerciantes tradicionales y la ciudadanía organizada demuestra que la planeación estratégica y la inversión responsable en el mantenimiento del espacio público son las vías idóneas para heredar una ciudad próspera, habitable y funcional.
Fuente: Ayuntamiento de Puebla, Gerencia del Centro Histórico y Patrimonio Cultural.












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